Mabel Torres, premio especial Portafolio

f2g

Esta mujer oriunda de Bahía Solano se ha convertido en una mano visible en su región. Con apenas 45 años, Mabel puso la ciencia al servicio de la comunidad para generar valor agregado al territorio.

Esta científica es licenciada en biología y química, bióloga y microbióloga de la Universidad del Valle y doctora en Ciencias Biológicas de la universidad de Guadalajara. Fue investigadora del hospital del Valle, asesora de la Secretaria de Salud del Chocó, entre otros.  Desde hace varios años, se inclinó por el desarrollo productivo de la biodiversidad y creo Bioinnova.

“Desde mi trabajo he puesto el conocimiento científico para revalorar el conocimiento ancestral y generar valor agregado en el territorio, y de esta manera,  usar la ciencia como una función social que genere desarrollo en la comunidad”, asegura esta líder chocoana.

Bioinnova, proyecto que conceptualizo e implemento, se convirtió en el Centro de Innovación para el Desarrollo Productivo Sostenible de la Biodiversidad, desde allí Mabel se ha puesto en la tarea de apoyar emprendimientos que se basan en la producción de productos aprovechando los recursos de la biodiversidad chocoana.

“Mi sueño es posicionar el modelo Bioeconolife, como modelo de desarrollo sostenible en torno a la biodiversidad para generar y fortalecer los encadenamientos productivos y generar valor, y así dinamizar los productos e insumos de los productores, de esta manera se mejora la economía regional, se reconstruye el tejido social y se trabaja en la recuperación de saberes, puesto que nuestros abuelos tenían conocimiento de productos para la salud, el cabello, la piel, etc.”.

Recientemente, Mabel Torres se hizo acreedora del premio especial que otorga el periódico Portafolio como reconocimiento al trabajo que ha venido realizando en su comunidad a través de Bioinnova y Ventana Bio, una prueba latente de que desde el aprovechamiento de la biodiversidad se puede generar desarrollo social y económico.

“He venido armando las piezas claves, motivadoras y dinamizadoras de la economía en la región, de rentabilidad social y ambiental.  Desde este modelo, Bioeconolife, se creó Bioinnova como Centro de Investigación y el Laboratorio de Innovación Comunitaria para apoyar a los emprendimientos y que continúen su crecimiento;  Ventana Bio para la comercialización de los productos locales”.

Para Mabel el premio fue un reconocimiento a la región por el trabajo que han hecho los investigadores y productores en el territorio, y sobre todo, a los resultado palpables de como la ciencia puede llegar a las comunidades para generar activos con valor agregado para la creación de empresas y optimización de capacidades.  Mabel hizo la Escuela de Innovación Comunitaria “Poder Pacífico” con el  CoLAB de MIT.

Aprendiendo de Medellín

En el marco del III Encuentro Afronnova, el grupo transnacional de expertos de la diáspora africana nos acompañó en un recorrido por Medellín con el propósito  de intercambiar experiencias con  ellos y las organizaciones innovadoras que tienen presencia en este territorio.

Medellín fue escogida por considerarse como una de las ciudades más innovadoras de Colombia y del mundo, además de ser la tercera ciudad con mayor número de afrodescendientes en el país.

El recorrido turístico se inició con el “grafitur”, una iniciativa liderada por el colectivo Casa Kolacho. Es un recorrido histórico, estético y político que  se  ejecutan en esta comuna  en donde algunos artistas callejeros del movimiento Hip Hop han sido sus artífices. A través de grafitis, se dan a conocer las historias que mueven e inspiran la esperanza y la búsqueda de mejores condiciones de vida para la comunidad, también se cuentas las historias de inequidades y violencias históricas que aún están presente en la zona.

Casa Kolacho, es un colectivo de jóvenes que habitan en este barrio, quiénes a través de la cultura del hip-hop entre los que se encuentran raperos, bailarines, productores de música, productores audiovisuales y grafiteros, se han encargado de mostrar a miles de turistas la transformación social que ha existido tanto en la Comuna 13 como en Medellín.

“El grafitti es una alternativa para escapar de la violencia y tambien es una luz de esperanza”, asegura Jeison Alexander Castaño.

Además del “grafitur”, también visitaron las escaleras eléctricas, las cuales sirven como medio de transporte para las personas que viven en la parte más elevada de la comuna.

El recorrido finalizó con la visita a la Casa Kolacho, el espacio que los jóvenes utilizan para promover el arte y en donde se pueden apreciar varias de las manifestaciones culturales que ellos utilizan como herramientas de transformación.